28 mayo 2018

La era de los torneos cortos: Colo Colo, campeón del primer "Clausura"

Colo Colo, campeón 1997 sitio Sólo Fútbol
DESDE EL CÓRNER
El segundo campeonato nacional "breve" de nuestro balompié rentado tuvo lugar en 1997, aunque en estricto rigor fue el cuarto.

Debo hacer una precisión no menor en relación a este espacio especial sobre los torneos cortos de la división de honor del fútbol profesional chileno (ya hice un primer artículo, centrado en la campaña de Universidad Católica en 1997): en estricto rigor las primeras competencias breves fueron, curiosamente, las dos primeras de la era post amateur, la de 1933 y 1934, ambas ganadas por Magallanes.


Me explico: si consideramos como referencia sólo los campeonatos de una sola rueda, hasta fines de 1997 se efectuaron cuatro de estas características, con dos títulos para los carabeleros, uno para la UC y el restante para Colo Colo. Reconozco que el criterio de referencia es bastante básico porque las variantes de campeonatos a lo largo de 86 años (estamos en 2018) han sido tan diversas como la cantidad de equipos participantes y la duración de las contiendas. Incluso hay campeonatos de dos ruedas en los primeros años de profesionalismo que, dada la cantidad de equipos participantes (6 y 7), fueron más cortos que la mayoría de los referidos...Pero eso es otra historia 

Convengamos que, al menos, en los años más recientes a nuestros días y según la visión de los periodistas especializados representativos de las últimas generaciones, Colo Colo se transformó en el segundo semestre de 1997 en el campeón número dos de la "era de los torneos cortos".

El Colo Colo de 1997 era un gran equipo, pero no por contundencia sino por pragmatismo y ciertos récords. Si es por fútbol, en lo personal y por lo que presencié en tiempo real de otros Colo Colo, me inclinó por el elenco campeón de la Copa Libertadores 1991, encabezado el croata Mirko Jozic; el del argentino Claudio Borghi, vicecampeón de la Sudamericana en 2007; e, incluso, el del chileno Pedro García del período 81-85. Este último, pese a no pasar a segunda ronda de la principal cita continental de clubes (en esos tiempos, clasificaba sólo uno a la segunda fase), dejó huella con varios títulos nacionales, números muy respetables en ataque y en defensa, un juego colectivo muy vistoso y figuras como Caszely, Vasconcelos, el "cóndor" Rojas y Simaldone, entre otras.

Cifras
Pero ¿qué tenía el Colo Colo de 1997? El campañón del "Apertura" (sólo perdió, aunque inapelablemente, con Católica en la segunda final) y el haber caído por penales en la semifinal de la Copa Libertadores ante Cruzeiro (a la postre monarca de la contienda sudamericana), tras una seguidilla de partidos casi impecable, constituyeron un antecedente inmediato del título del Clausura.

Y es que, en ese año, los números del elenco popular. Sólo en la competencia de Clausura, si bien es cierto contó con un factor altamente favorable: jugó 9 de los 15 partidos en su terreno (el Monumental), no desaprovechó aquel fixture. Ganó 11 partidos, empató dos y perdió dos; anotó 33 goles y le marcaron 19 (diferencia de +14). Para la anécdota quedará la derrota 4x1 sufrida ante Universidad Católica en el debut de Colo Colo en la cancha de los cruzados: San Carlos de Apoquindo, durante la sexta fecha, jugada en septiembre. ¿El motivo?. Hubo paro de futbolistas profesionales convocado por el sindicato del rubro, el Sifup, lo que derivó en la presencia de juveniles en casi la totalidad de los partidos de aquel fin de semana.

El cacique no fue el equipo que marcó más goles en ese torneo: la "U" lo superó por tres. Tampoco contó con la valla menos batida: la UC recibió cuatro tantos menos. El goleador fue el paraguayo Richart Báez, de los universitarios laicos, con 10 dianas. Los máximos scorers albos fueron Héctor Tapia, Ivo Basay y José Luis Sierra, con seis anotaciones cada uno. En el global de los dos contiendas nacionales del año, cruzados y azules igualmente superan al elenco popular en algunos números: el primero fue el de la valla menos batida, con 28 tantos, mientras que el equipo del chuncho fue el más goleador: marcó 67 veces en el arco rival. Colo Colo anotó 60 goles y recibió la misma cantidad que Universidad de Chile: 31.

Pero ¿dónde está la gracia estadística de la escuadra adiestrada técnicamente por el paraguayo Gustavo Benítez?: juntando los dos torneos hizo 72 puntos. Cabe resaltar que los tres puntos por partido ganado regían desde hacía dos años. Si se hubiese mantenido el sistema de dos puntos por match ganado, en la estadística hubiesen aparecido 50 puntos para el elenco de Macul. En otras palabras, si consideramos ese criterio superó no sólo superó a otros campeones de la insignia del cacique (a los 1981, 1989, 1990, 1991, 1993 y 1996), sino que en general a todos los ganadores de las competencias de 16 equipos y dos ruedas que se jugaron desde 1981. Pero es importante recalcar que la que ganó en 1997 fue de una sola rueda: la del Clausura. Como añadido no menor: de los nueve partidos como local, ganó ocho y empató uno: el clásico ante la "U".

Benítez, Reyes, Espina...
Hablar de Benítez es hablar de un entrenador y ex jugador (ex seleccionado paraguayo) cuyo historial por sí solo da para bastante más que estas líneas. Se hizo cargo de Colo Colo en un período crítico de los albos en 1995, armó en el mismo año un equipo bastante competitivo (tercero después de la "U" y la UC) y, en la temporada siguiente, logró su primer título nacional y la Copa Chile con el club de Pedreros. El Clausura del 1997 es el segundo gran logro en un año en que estuvo cerca de pasar a la final de la Copa Libertadores. En 1998 lograría ser campeón por tercera vez tras reñida contienda con la "U". 

¿Las claves? Este Colo Colo jugaba muy parecido a los alemanes del 82 ó el 86. ¿En qué traducía? Un equipo de hombres experimentados con jóvenes emergentes y un sentido práctico del juego: mucho toque y movimiento continuo, marca férrea, transiciones rápidas, cierre anticipado de los partidos sobre todo ante los rivales propicios (y posterior control) y el manejo de los tiempos según las circunstancias del juego, constituyeron las características esenciales del elenco del cacique.  

¿Los intérpretes? Un arquero como Marcelo "Rambo" Ramírez, defensas con altura y capacidad de brindar seguridad, como Pedro Reyes y Juan Carlos González; creativos y productores de genialidad y jugadas de gol, como el argentino Marcelo Espina, el brasileño Emerson Pereira y el ya citado "Coto" Sierra; el ya clásico "viene y va" de Marcelo Barticciotto; el olfato goleador de Ivo Basay; y el talento joven de Manuel Neira, Raúl Muñoz y Héctor Tapia, entre otros nombres.