24 mayo 2018

El Club de Ajedrez MOP revive con sus actuales artífices

MOPENSES
La vuelta de la práctica formal del “deporte ciencia” en el nivel central ha sido contribución de Violeta Reyes y Claudio Vera.

Es justo iniciar el presente artículo con un reconocimiento en vida a quien fuera gran impulsor y presidente del Club de Ajedrez del Ministerio de Obras Públicas: Luis Pereira Murúa. Esta organización volvió a ser realidad palpable en abril de 2017, con el antecedente de un curso previo que tuvo su origen en agosto de 2016. Sin embargo, varios años antes un grupo de cultores del “deporte ciencia” en el MOP, liderados por Pereira, dieron vida al colectivo e incluso participó en torneos fuera de la cartera, algunos de ellos de carácter nacional y varios de ellos internacionales y fuera del país.

En esta ocasión, nuestro “Sabías que” destaca a los dos funcionarios de nuestro ministerio que lograron reimpulsar el club: Violeta Reyes Donoso, de la Fiscalía; y Claudio Vera Salamanca, de la Dirección de Vialidad Metropolitana. Violeta, cultora del ajedrez durante tiempos en que Pereira encabezada el club, pudo conocer a Claudio, profesor de ajedrez, justamente gracias a Luis, hoy jubilado.


“Cuando formamos la asociación cultural: el “Grupo de los Diez”, uno de los proyectos emblemáticos que queríamos impulsar fue refundar el Club de Ajedrez del MOP. Yo me contacté con don Luis Pereira porque, por esas casualidades de la vida, conocí a su hijo, quien trabaja en el nivel central del MOP haciendo acupuntura, y él me dio sus datos. Así que me contacté con Don Luis, para pedirle si quería liderar nuevamente el Club de Ajedrez. Él me dijo que no podía, me dio sus razones -evidentemente personales, no asociadas a la práctica del deporte-, pero me sugirió contactarme con Claudio Vera. Don Luis se refirió a Claudio como una persona joven, que tenía muchas ganas de hacer cosas y me lo presentó”, resumió Violeta.

“Don Luis -detalla Claudio- siendo un hombre muy entusiasta, un amante del “deporte ciencia”, finalmente me pide que yo me haga cargo de la academia, que siga impulsando y que enseñe. Hasta ese momento no lo habían podido lograr en ese sentido. Y cuando me hice cargo se hizo una difusión, empezó a llegar gente, se fueron incorporando, fueron tomando cada vez más vuelo y, hasta aquí, llevamos prácticamente dos años. Entonces esos dos años han servido para que yo vaya progresando”. 

Violeta enfatizó que hay un grupo fijo de ocho personas que regularmente van a las sesiones tipo taller, que son los días viernes pasaditas las 17 horas en la sala de reuniones de la Fiscalía, en el nivel central. Los/as asistentes son de distintas reparticiones de esta secretaría de Estado. “Hemos logrado un grupo fantástico, hermoso, consolidado”, según Vera. “Si bien no es un nivel profesional, es un muy buen nivel. Claudio ha hecho unas clases magistrales buenísimas. Hemos tenido eventos muy interesantes, como fue la simultánea que nos dio a fin de año el maestro Alejandro Dumas. Fue una experiencia muy bonita”, detalló la entrevistada, quien destacó el apoyo del Fiscal, Álvaro Villanueva, en la facilitación de la sala. 

La simultánea que ella mencionó fue el cierre de la temporada, al cual acudieron importantes cultores del “deporte ciencia” en el MOP e, incluso, a nivel nacional, además del citado Dumas, un top ten de Chile.  “Él está muy bien ubicado en el ranking internacional, es un maestro FIDE (Federación Internacional de Ajedrez) con una trayectoria tremenda. Su presencia se logró en base a la amistad. Tuvimos también la presencia del maestro FIDE, César Velásquez Ojeda, uno de los últimos apóstoles del ajedrez chileno. El cierre fue de lujo”, resaltó Claudio.  

En el balance, Violeta vaticina que el club va a tener una muy buena proyección dentro del ministerio. “Queremos lograr un apoyo institucional, ojalá a través del Servicio de Bienestar. Considerando que el deporte es importante para el desarrollo profesional y personal de los funcionarios, ojalá que nos apoyen institucionalmente”, complementa.

“Seguimos adelante con esto y estamos aún en un proceso de enseñanza. Todos van a llegar a un nivel respetable. Buscamos que puedan irse de acá con un conocimiento más avanzado. Mi trabajo está realizado cuando mis alumnos aprenden. No se logra nada con explayarse si ellos no van avanzando. Me interesa más que entiendan de qué se trata, más que memoricen variantes complejas que señala la teoría. Es preferible que sepan poco, pero que lo poco que sepan, lo sepan bien. Y ellos se han ido afianzando, mejorando su juego en virtud de eso. Así que vamos por un buen camino hasta aquí”, subrayó Vera.

Predilección por el “deporte ciencia”
Violeta es abogada del Departamento de Fiscalización desde enero de 2018. Antes trabajó en el Departamento Legal. Llegó en 1996 al MOP. En el plano familiar, “tengo un hijo de 19 años que estudia ingeniería en la Universidad de Chile y una hija que está en el cielo”, detalla con emoción. 

Su gusto por el ajedrez partió a los cuatro años. Su hermano mayor le enseñó a jugar ajedrez. Las costumbre no se ha perdido: lo ha enfrentado en las tablas hasta el día de hoy. Pero el gusto no se queda en una cosa entre hermanos: en la universidad Violeta jugó con algunos compañeros y, cuando entró al Ministerio, en la semana del ministerio de 1997 participó en un campeonato de la mencionada disciplina. A pesar de que perdió un juego decisivo, Luis Pereira la motivó a ingresar al club referido en el presente artículo. 

Claudio, en tanto, trabaja en el equipo de Demarcación Vial, cuya sede está en Camino a Melipilla. “Llevo diez años en el servicio y durante este período he logrado aprender muchas cosas. Es un lugar apacible, hemos logrado afianzar un buen equipo de trabajo, lo que nos permite desarrollar nuestra actividad en el día a día bien: con alegría, con armonía y con sinergia, con colaboración de las fuerzas”, relata Vera al respecto.

¿La relación de su trabajo con seguridad vial? “Es parte de nuestro trabajo en el día a día. Nuestras funciones son variadas, son dispersas. Tenemos muchas, todas vinculadas con la mantención de las calles. Es muy entretenido”, explicó. En el ámbito familiar, “tengo dos lindas hijas, son mis amores y, por ellas, yo me esfuerzo y lucho”, confiesa alegre.

Su gusto por el “deporte ciencia” surge aproximadamente a los ocho años. Al igual que en el caso de Violeta es su hermano quien le enseña a mover las piezas. A los 15, con un amigo se motivan a leer y seguir los consejos de un libro llamado “Pillsbury: el genio del ataque” de Pablo Morán (en alusión al destacado ajedrecista estadounidense Harry Nelson Pillsbury). “Ese libro nos sirvió de plataforma para comenzar los primeros pasos dentro de lo que son los diferentes niveles y grados que tiene de dificultad el ajedrez”, explica Vera. 

Fue campeón de su liceo durante tres años seguidos, lo que le permitió seguir progresando. Tiempo después conoció a Roberto Cifuentes Parada, hoy gran maestro. Cifuentes lo motivó a integrar el Club de Ajedrez Chile, a lo que accedió gustoso. “Estaba en esos años de presidente Sergio Costagliola Carotti, quien me insta a seguir yendo. Finalmente comienzo a participar en campeonatos. De ahí viene ya una etapa de perfección, tanto torneos individuales como por equipo y comienza este desafío de eterno estudio y eterno perfeccionamiento. Después de prácticamente 25 años de trayectoria, me permite realizar clases en los distintos niveles que puedo abarcar”, cuenta Claudio.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Tú opinión me interesa. Al respecto, sólo te exijo el debido respeto.
Gracias