23 mayo 2018

Cultura del reciclaje llegó para quedarse

MOPENSES
Iniciativa de Bienestar Biobío y oficinas provinciales ha tenido una acogida más que satisfactoria.

¿Qué hace falta? o ¿qué abunda?, algo así como un “gallito” entre ofertas y demandas existentes o inexistentes: abundancias o carencias. Éstas, por básicas que parezcan, suelen ser preguntas que anteceden a una iniciativa noble y de alta adhesión. Y, en el caso del MOP del Biobío, hubo una que, como todas las ideas atractivas y que a la vez constituyen una contribución a la comunidad en general, surgió espontánea. Se trataba de un proyecto que cumplía con los atributos señalados. Su objetivo central: el cuidado del medioambiente. ¿Su formato? Reciclaje de materiales vía contenedores.

El puntapié inicial fue dado por la Secretaría Regional Ministerial de Obras Públicas respectiva a través del Servicio de Bienestar que lidera la asistente social Marcia Maza Cabrera. La Dirección de Vialidad, representada por sus oficinas provinciales de Concepción y de Arauco se sumaron entusiastamente a la iniciativa. Quienes encabezaron las acciones en esos equipos fueron Patricia Muñoz Riquelme y Danilo Rojas Espinoza, respectivamente. 


Marcia explicó que el objeto básico del proyecto respondía a la instalación de contenedores para reciclar pilas, cables, cidís y celulares, tanto en las dependencias de la sede regional MOP como en las aludidas reparticiones provinciales. El paso siguiente, resaltó la profesional, apuntaba a generar conciencia y espacios para darle una materialización satisfactoria a la iniciativa. ¿Los protagonistas? Los propios funcionarios. ¿El socio estratégico clave? La Municipalidad de Concepción, entidad con la que se estableció una alianza relevante al respecto junto a su Centro de Reciclaje.

El cuarto paso, complementario pero igualmente vital, es la entrega de información alusiva a todo el personal regional. ¿Su contenido? Referencias en torno a lugares de acopio formales en la zona, de modo tal de involucrar a las familias en una virtuosa cultura del reciclaje que, además, contemple impresoras, monitores, teclados y televisores, entre otros artefactos electrónicos en desuso. Pilas, celulares, cargadores, diferentes tipos de cables y cidís fueron los primeros productos fuera de uso regular que recibieron una vez establecida la iniciativa. “Ya estamos implementando este sistema desde hace aproximadamente un mes”, puntualizó.

Provincia de Concepción
Patricia Muñoz Riquelme, quien es delegada del Servicio de Bienestar y secretaria en la Oficina Provincial de Vialidad de Concepción, relató que la inserción de la idea en su repartición surgió tras la autorización del respectivo Jefe Provincial. “En un comienzo fue un poco extraño que estuviéramos haciendo este tipo de reciclaje porque, en realidad, nosotros como adultos no estamos como muy interiorizados o muy al tanto de la importancia de lo que es el reciclaje en sí”, aseveró. 

No obstante, enfatizó, “en forma paulatina se les dice a los colegas que, en lugar de dejar el celular o la pila como desecho en casa, mejor traerlos acá porque así descontaminamos, reciclamos y sacamos basuras o cachureos que normalmente acumulamos en las casas. De a poco hay que persuadirlos en el sentido de que el reciclaje, a la larga, va a ser un beneficio para todas nuestras generaciones posteriores”.

“Lo que más se ha logrado recolectar en este minuto han sido pilas. Los celulares han sido pocos, como así también el cableado. Considero que ha sido positivo porque hay colegas interesados, por ejemplo, en saber qué hacer con las cosas que tienen en sus casas, dónde están los centros de acopio para poder ir a dejar otro tipo de cosas que no son las que estamos reciclando acá: computadores o los mismos aceites que uno desecha de sus casas. Es ahí donde se les entrega la información de los lugares a los que pueden concurrir  a entregar estos productos reciclables. Éstas son instituciones que se dedican a su recolección y, posterior a eso, se distribuye a las empresas que se dedican a procesar dichos materiales”, detalló la delegada provincial de Vialidad Concepción.  

¿En qué consiste el reciclaje en cuanto a su recolección? “Usamos una especie de cubo que está dividido en cuatro y cada división tiene su respectivo nombre en la parte frontal. Se indica allí donde van los celulares, los cables,  las pilas y los cidís”, subrayó Patricia, quien representa a una organización que cuenta con 56 trabajadores y cuya ubicación es la Ruta 150, kilómetro 6,5, enlace Penco.

Provincia de Arauco
Danilo Rojas Espinoza, quien es Jefe de Recursos Humanos y Administración de la Oficina de Vialidad de la Provincia de Arauco, detalló que el interés de su repartición tuvo su raíz en un proceso de responsabilidad de social. En un reporte que hicieron detectaron la presencia de una gran cantidad de desechos. El año pasado, subrayó Danilo, gracias a la alianza con el Servicio de Bienestar de la región y la Municipalidad de Concepción junto a su Centro de Reciclaje se concentraron en la recolección de celulares antiguos inutilizados.

Resaltó Rojas que, como los espacios no son comunes, no todos tienen acceso a ellos y mucha gente no sabe qué hacer en la casa con objetos desechados en el plano doméstico. Junto con instalar recipientes de acopio y al unísono con Bienestar Biobío, iniciaron una campaña informativa dirigida al personal para generar el hábito de reciclar, lo que incluyó la realización de charlas sobre reciclaje: cuál es su destino y qué se hace con el material, por ejemplo. Es más: el uso de compost, recipientes apropiados para desechos orgánicos, también fueron parte de los atractivos tópicos referidos en los encuentros con la gente.

“Queremos generar un cambio cultural, tomando como base el tema del reciclaje, para que los mismos funcionarios comiencen a generar su forma de enfrentar el tema en sus casas, que incorporen a sus familias y a sus hijos, que generen contenedores para vidrio o para latas, por ejemplo”, enfatizó Danilo, quien representa a una organización laboral conformada por 70 personas.

En el plano ambiental inmediato los desafíos no terminan en la zona: “la cantidad de papel es mucha y, la huella de carbono, gigante”, advierte Rojas, quien destaca la recolección de 40 kilos de ese material, la alta responsabilidad que han asumido los propios funcionarios y el surgimiento de un hábito en el ámbito del reciclaje. Además, lo que trajeron ha tenido tal buena acogida que gente externa ha venido a preguntar de dónde han venido los contenedores.