12 marzo 2018

Pastel de pescado: muy rico y económico

Pastel tricolor de pescado y espinacas
Sitio Pinterest
EN TERCERA CLASE
Se agradece claramente el amor con el que se hace cada comida y, si se elaboran de buena gana, mejor todavía.

"Economía de guerra" le llaman algunos. "Lo es", respondo con convicción. En tiempos de ciertas veleidades en el ámbito de la economía, la idea de elaborar platos de comida económicos, no para venderlos sino para consumirlos, resulta sumamente atractiva.

No es que a uno le desagrade la igualmente económica comida del algún restorán o casino (a veces, me encantan), sino que busca evitar las fugas de billetes que allí se generan, las que podrían tener su origen igualmente en cualquier lugar del comercio especializado en colaciones, con el añadido de un mal aprovechamiento de cualquier comestible comprado por unidad.


Evidentemente se puede provechar mejor la verdura, la fruta y el pescado que uno compra en la feria (o en La Vega) o la carne que adquiere en los negocios del rubro. No estoy boicoteando (¡ojo!) las comidas del comercio establecido (en absoluto): sólo aporto con una alternativa para quienes estiman que debe economizarse a la hora de almorzar.

Un manjar
Así surge el pastel de pescado. No es un invento de mi esposa y no pretendo detallar la receta (no es el fin del presente relato) pero ella lo prepara de manera divina. En la última ocasión que lo consumí, mientras nuestras pequeñas hijas comían fideos con salsa (aparentemente algo más apropiado para estómagos chiquitos), nosotros disfrutábamos de este manjar.

Y el contexto reciente estaba dado: día domingo, cerca de las tres de la tarde (es domingo, recuerde) y reunidos los cuatro en nuestra hermosa mesa de pino oregón. El pastel de pescado sabía exquisito y los acompañé con papas y apio. Y está bien, aunque puede también regularmente combinarse con rúcula, lechuga, repollitos de Bruselas o brócolí).

Las sonrisas estaban aseguradas, una buena siesta también. Sin embargo, lo que se agradece es claramente el amor con el que se hace cada comida. Y si se elaboran de buena gana, mejor todavía.

¡Salud!