22 febrero 2017

"Cuentos de mujeres sólo para hombres" de Sofía Toro: crudeza, más allá de la realidad y la ficción

EN TERCERA CLASE
La publicación de la escritora y periodista nacional seduce por sus historias y potentes mensajes, donde la vulnerabilidad y la fortaleza de sus protagonistas captan la atención.

Durante y tras la lectura del conjunto de relatos que conforman el libro "Cuentos de mujeres sólo para hombres" de la escritora y periodista chilena Sofía Toro, sólo es posible que irrumpan espontáneas en la mente y en la boca de cada lector las palabras "fuerte", "potente", "triste". "crudo" u otras similares.


¿Por qué? Engañosamente pueden haber lectores que crean que, por el título, la publicación sea un festivo set de narraciones entretenidas. Pero la familiaridad de cada historia con el realismo que viven muchas mujeres: solitarias algunas en el amor por la fuerza del destino o madres con tristeza por ciertas circunstancias más que remecedoras, hacen de "Cuentos de mujeres sólo para hombres" un libro para leerlo con detención y valorarlo por las experiencias que transmite, aunque puedan ser tomadas sólo como ficción provista de realidad.

Respecto de Sofía Toro, es el nombre de la periodista Sofía Cáceres, puesto en homenaje a su abuela paterna, pianista connotada y pionera en la lucha por los derechos de la mujer. Entre los premios que ha obtenido por su carrera literaria, destaca la Violeta de Oro, entregada en 1968 por el Instituto Chileno-Ecuatoriano de Cultura, por su libro "Letanías de Amor y Soledad".

Publicado en 2003 por Ril Editores, el texto al que me refiero en estas líneas es de fácil lectura, aunque dada la densidad de las historias requiere de máxima concentración y un mínimo de ansiedad: son ocho cuentos distribuidos en 83 páginas. Algunos de los nombres de éstos son "La coronela", "Angélica, cuando te nombro", "Aquella lluvia de papel" y "Vaticinio". En la página final de la publicación, algunos renombrados exponentes de la literatura -entre ellos, el Premio Nacional, Gonzalo Rojas-, destacan los atributos distinguibles tanto de la publicación como de su autora.

Comparto con ustedes un par de párrafos del libro:

"Mi madre. la mütti (diminutivo de madre en alemán) me ruega que lo abandone y que me vaya con ella al sur, al campo. Me dice que ella no comprende cómo yo puedo vivir tranquila con todo lo que se dice de mí; que ella no me cree capaz, que su hija no puede ser tan mala".

("La Coronela")

"Pero es entonces cuando comprendo que sólo he lanzado por el incinerador mi impotencia, mi incapacidad para enfrentarme conmigo misma y que si quiero expresarme de verdad verdad tengo que vérmelas con la vida desnuda, con traperos, con platos sucios, rutinas y pesos huidizos".

("Aquella lluvia de papel")