04 julio 2016

Amable inducción, dulce seducción futbolística

Equipo SOP (de blanco) junto al de Vialidad RM
Foto gentileza de Marta Azócar
MOPENSES
Palabras en torno al equipo de baby fútbol damas de la Subsecretaría de Obras Públicas.

Dio que hablar la campaña del equipo de la Subsecretaría vicecampeón del Torneo de Apertura 2016 de Baby Fútbol Femenino, enmarcado en el programa de aniversario 129 del Ministerio de Obras Públicas, que tuvo lugar recientemente. 


Pero la historia del representativo no se redujo a un puñado de meses, sino que hace un par de años...Pero me adelantaré un poco.

No me lo propuse. Fui amablemente inducido pero, acto seguido, dulcemente seducido (suena arjonesco). Marta me planteó la idea. Algo parecido había formulado Teresa.

Yo pensaba que no encajaba en el perfil. Yo pensaba que el "Pipo" era el hombre indicado. El "suizo" también respondía a ese perfil. Ambos son buenos amigos y hombres con refinada estampa goleadora. Pero ninguno quiso. No crean que son misógenos: simplemente no se veían en esa faceta. Les agradecí, no obstante, la gentileza de responder.

Al final yo me tranformé en el entrenador del equipo femenino de baby fútbol de la Subsecretaría. Y lo acepté porque esa amable inducción se transformó en una dulce seducción. No se trata de galantería ni de apelar a las clásicas vulgaridades tan masculinas que "arropan" los piropos a las damas. Acepté la propuesta porque había (y hay) un componente clave de afecto, empatía y comunicación con ellas.

No quiero ser  autorreferente ni pretencioso. Yo prefiero que me digan coach (considerando el vínculo del concepto con el área de Recursos Humanos en el sentido moderno) y, por último, director técnico, pero primero que todo un periodista que ama el fútbol.

Motivación, lucha y plantel
Hay un factor extra: para mí, al menos, ser director técnico de mujeres es bastante más motivante que serlo de hombres. Ya cité una clave: dulce. ¿Las restantes? Uno debe descartar en este atractivo círculo virtual el chiste grosero, el grito destemplado y cierta coquetería al límite (ya dí una clave al respecto cuando me referí a evitar la vulgaridad).

Eso lo tenía claro y, tras aceptar la oferta, me di cuenta de otro ingrediente: las chiquillas son luchadoras "a full" ("aperradas", dirán algunos). En el primer campeonato, jugado el año pasado, no nos fue bien, pero ese espíritu de luchar cada pelota como si fuera la última me cautivó más. Ellas ya habían sido parte de otra competencia un año antes.

¿Qué faltaba? Más gente. Teníamos un equipo corto (como dicen los especialistas). Con cinco jugadoras no basta: es mucha ventaja para adversarios con banca. Además el cuerpo femenino es más delicado que el masculino: se resiente con facilidad. Se requiere en ese plano recambio  y, por añadidura, un apoyo extra. Y ése no sólo debe darse entre las mismas jugadoras más la contribución, por fuera de la cancha, del deté", sino en los observadores participantes, donde juega un papel importante organizaciones como el Servicio de Bienestar del MOP.

Algo así como la consagración
Ya en el tercer torneo, en el presente año,  se produjo nuevamente la saludable ecuación: amable inducción, dulce seducción futbolística. Quien ofició de fusible fue Andrea. El fantasma de la falta de plantel me rondaba en la cabeza y, además, el permiso pertinente de mi jefatura (no es menor: es un contexto laboral).

Afortunadamente había dos alicientes: tres jugadoras más y el apoyo entusiasta de mis jefas.

En la previa de un importante duelo
Foto gentileza de Marta Azócar
El equipo ganó seis partidos seguidos incluyendo un amistoso. Perdió la final con la Dirección General de Aguas en un partido más disputado que lo indicado finalmente en el marcador: 2 x 4.

Queda el consuelito previo que a la misma DGA la SOP le ganó 4 x 3 en la fase regular, que fue de todos contra todos. La SOP, que allí fue primera con 15 puntos (venció en todos los partidos) le ganó también a las escuadras de Vialidad Metropolitana, Contabilidad y Finanzas, Planeamiento y Obras Portuarias. Por bases de la competencia tuvieron que jugar la final con el equipo que salió segundo y allí perdieron.

Pero las chicas estaban muy contentas: recibieron sus lindas medallas y su copa de vicecampeonas en una ceremonia efectuada en el mismo gimnasio, tras el partido definitorio, en presencia de autoridades y jefaturas.

Un scanner de virtudes
En tiempos en que el balompié acapara titulares y redes sociales con el bicampeonato de Chile en la Copa América, aliciente de hormonas positivas junto con la actividad física, comparto con ustedes una radiografía amigable de las vicecampeonas:

Teresa: gran organizadora y, sin duda, gran impulsora del baby fútbol femenino en el MOP. Juega en el arco. Poco a poco se ha ido afirmando en un puesto difícil. Muy motivadora. Además, como profesora de educación física, da importantes consejos en su especialidad.

Marta: sin duda quien animó la conformación de un equipo femenino en la SOP. Me contagia su entusiasmo a toda prueba. Y se lo transmite con fuerza a sus compañeras en el juego. Muy voluntariosa y con una visión de las cosas y un deseo de aprender que la hacen muy distinguible.

Andrea: goleadora fina. Está allí, donde las arqueras y las defensas vacilan, siempre  muy despierta para conectar de cabeza el balón o darle con el pie en el momento oportuno para hacer el gol. Fue la gestora de la compra de camisetas. Muy motivadora y segura de lo que quiere.

Ana: quien arma el juego, sube y baja regularmente e igual hace goles: una súper clase. Conforme al lenguaje del fútbol de antaño sería una mezcla entre stopper, líbera, volante creativa y delantera. Dada su experiencia, sus consejos son siempre bienvenidos por sus compañeras.

Nataly: neutraliza con eficacia a las rivales y, aunque su estatura quizás no la acompaña, es dueña regular de los balones aéreos que vienen con "veneno" del campo antagonista. Tiene un puntapié de miedo y, cuando se dan suficientes espacios, sube y logra hacer algún daño al arco contrario.

Copa y medallas (junto a la Jefa de Bienestar, Berta Carvacho,
de naranjo)
Clara: la gran compañera de dupla de Nataly en la retaguardia. Marcando es de una precisión a "prueba de balas": veloz, llega bien a las coberturas y tiene excelente juego aéreo. Además, recupera y sale jugando con elegancia y soltura. De vez en cuando también llega peligrosamente al área rival.

Mildred: al principio, estuvo en la defensa y como alternativa ante alguna baja de quienes estaban fijas en la titularidad. Por su estatura y óptima visión periférica reemplazó a Teresa en el arco en la mitad final del torneo y cumplió muy satisfactoriamente. De voz muy fuerte ayuda a ordenar atrás.

Carla: fue igualmente alternativa ante las bajas que pudiesen haber entre las titulares. Sumó algunos minutos y demostró alta concentración. Dado su estado de gravidez -por cierto, bienvenido- se ausentará de las canchas un tiempo. En todo caso, Carla, siempre serás bienvenida.

Visnu: no fue parte del plantel de este año, pero en el escaso equipo que tuvo la SOP en 2015 (justo cinco jugadoras) demostró un altísimo compromiso con sus compañeras y una alta concentración en la defensa. Visnu, al igual que Carla, serás siempre bienvenida.


¡Salud!