22 diciembre 2014

Psicología positiva apunta a esfuerzo personal y a apoyo de fortalezas para logro de felicidad

MOPENSES
Psicólogo Claudio Carrasco relató charla alusiva, organizada por Equipo de Clima y Departamento de Desarrollo Organizacional SOP. 

Uno de los artículos de mi autoría de los que me siento más orgulloso, entre los elaborados el pasado año en mi lugar de trabajo: el Ministerio de Obras Públicas, es el de una charla sobre psicología positiva, realizada en octubre. Justamente es el texto que comparto con ustedes en las siguientes líneas:


“Cada persona debe esforzarse y apoyarse en sus fortalezas en la realización de sus tareas para así lograr metas y, en esa dirección, la misma felicidad. No basta con sonreír y pensar positivo. Por el contrario, hay un tema de esfuerzo personal que contribuye en llegar a ese objetivo”.

Aquélla fue sólo una de las conclusiones planteadas por el psicólogo Claudio Carrasco Opazo, en el marco de la charla “Psicología Positiva: la ciencia de la felicidad y el bienestar” realizada este viernes 10 en el auditorio del Nivel Central del MOP y que fue organizada por el Equipo de Ciima de la cartera y el Departamento de Desarrollo Organizacional de la Subsecretaría.

Ante más de 100 personas que acudieron a la actividad, Carrasco, quien pertenece a la Dirección de Vialidad y es diplomado en Psicología Positiva, puso de relieve que existe una ciencia de la felicidad, que es el cimiento de lo que se denomina como Psicología Positiva y cuyo objetivo es derribar los mitos asociados al paradigma (o forma de pensar) que tenemos en el mundo occidental acerca de la psicología, en el sentido de creer que ésta sólo viene a solucionar problemas o tratar las patologías que evitan que las personas lleven vidas satisfactorias o plenas.

Nuevo paradigma
Este paradigma en retirada no toma necesariamente la psicología como una herramienta que pueda ser utilizada por la persona para crecer como tal o desarrollarse intelectualmente. Al contrario, tiende a no fomentar las posibilidades de cambio en sentido positivo que pueda tener cada uno/a, concentrándose exclusivamente en superar las debilidades del individuo. 

“Esta mirada tiende a lo racional, dejando de lado lo emocional”, precisó Carrasco. Las emociones son esenciales. Al respecto, agregó, “creo que debería considerarse la educación emocional en las escuelas”.

La psicología positiva, en cambio, toma la fortalezas de las personas con la finalidad de potenciarlas, contribuyendo así al desarrollo intelectual y funcional de éstas, lo que sin duda es un gran aliciente para los equipos dentro de una organización laboral o de cualquier otra índole, pensando en los ámbitos familiar o personal. “Esta manera de afrontar la vida, además, aporta a la productividad”, agregó al profesional.

Las emociones y el fluir
En la psicología positiva, por lo tanto, las emociones son clave, dado que constituyen el paso para que la propia persona reflexione acerca de su situación y se disponga a gatillar un cambio que le permita superar situaciones incómodas o dolorosas, y sacar a relucir sus mejores atributos. 

Agradecer, aceptar, pensar en lo que queremos y nos gusta, evitar la comparación social y fundamentalmente hacer aquello que nos gusta hacer, constituyen actitudes que ayudan a enrielarnos en el camino hacia la felicidad. “Que las personas tengan vida con sentido”, aclaró el relator.

Hay una acción elemental: “fluir”, que tiene que ver con estar inmersos, muy concentrados y entusiastas trabajando o haciendo lo que nos gusta, sin darnos cuenta del tiempo que pasa. “No es un idealismo: se puede lograr. ¿Cómo? Con trabajo”. Sostiene Claudio. 

Diversos profesionales especializados en psicología positiva han estudiado y han publicado libros y artículos al respecto. Para mayor información y manifestar sus propias inquietudes en relación a este atractivo tema, los/as interesados/as pueden escribir a Claudio al correo: claudio.carrasco@mop.gov.cl.