29 diciembre 2014

Personal de Las Vizcachas: equipo pequeño, funciones múltiples

MOPENSES
El Complejo Deportivo MOP no sólo tiene un enorme atractivo, abierto para funcionarios/as que sean socios/as, sino que un personal muy comprometido. 

Sería muy injusto reducir la contribución de nuestro Complejo Deportivo Las Vizcachas sólo como el lugar predilecto de celebraciones de aniversarios de distintas direcciones del MOP. No hay duda que muchos/as recordamos hermosas jornadas de esparcimiento, contundentes almuerzos, sorteos, espectáculos, reconocimientos y baile. Sin embargo, Las Vizcachas es mucho más que todo eso. 


Añadido a lo anterior, es importante resaltar el generoso espacio verde para compartir con la familia y los amigos, la infraestructura deportiva (cancha de fútbol, canchas de tenis, pista de patinaje, gimnasio con multicancha y piscina), juegos infantiles, quinchos para asados y, por cierto, el casino.

Las escuelas de Verano y de Invierno, dedicadas a los/as hijos/as de los/as funcionarios/as; las actividades dirigidas a los/as ex funcionarios/as, talleres, capacitaciones y reuniones de trabajo de nuestra organización también tienen lugar en el mencionado recinto MOP, como también otras similares programadas para otras instituciones públicas, como ministerios y servicios que tienen convenio con nuestra cartera.

Dependiente del Servicio de Bienestar a través del Departamento de Servicios Dependientes -encabezado por Mauricio Suazo Arteaga-, el enorme recinto está emplazado en Puente Alto, justo en la Avenida Camilo Henríquez, punto de inicio de una zona de llamativos paisajes naturales y verdadera visagra entre el área urbana y rural entre el Gran Santiago y la provincia de Cordillera, en la Región Metropolitana. 

“El funcionario o la funcionaria puede hacerse socio/a de este lugar aportando tan solo el 1% de su sueldo base. Con eso puede ocupar las veces que quiera el recinto y venir con su familia, con derecho a dos visitas gratis. Y cuando viene con más visitas, éstas sólo pagan una entrada a valor módico. Por ejemplo, si van a las piscina, cancelan la mitad de lo que pagarían en un recinto de afuera, que generalmente oscila entre los siete mil y los 10 mil pesos”, pone de relieve Roberto Suazo Iturra, Administrador del complejo deportivo precordillerano del MOP.

Sin embargo, igualmente sería injusto reducir la existencia de las Vizcachas a los referidos aspectos, por muy atractivos que resulten. Y así también lo reconoce Roberto, quien trabaja junto a otras siete personas en el recinto. El día a día de todos ellos consiste en mantener el recinto en óptimas condiciones. “Hacemos de todo, somos un equipo. Y así tiene que ser porque somos pocos para un lugar tan grande”, comentan, como si fueran una voz, los integrantes del personal del complejo.

“Todos de todo un poco”
Por ejemplo, si bien es cierto Gloria Duque Garcés está a cargo de la cocina del recinto, fundamentalmente en lo que concierne a la alimentación, esta función no es impedimento para que ella misma ayude en parte de los otros quehaceres habituales del complejo. “Mantengo o trato de mantener el aseo en general. Aquí se ensucia mucho”, enfatiza. La característica de que “todos hacen de todo” no es trivial. “Eso tiene mucho valor”, sostiene Gloria, quien es parte del MOP desde 1988, la mayor parte de este tiempo como integrante del staff de Las Vizcachas. “Yo llegué como temporera y al poco tiempo me contrataron”, añadió.

Juan Avendaño Gallardo, cuya misión central es la limpieza, el regado y la mantención integral de las áreas verdes del recinto, provistas de abundante pasto, también ha tenido que desarrollar labores de cocinero y de garzón cuando la demanda de trabajo del equipo sobrepasa lo regular. No obstante, la funcionalidad no se detiene allí: “si hay que pintar, pintamos; si hay que reparar, reparamos; si hay que hacer mantención, hacemos mantención”, detalla Juan, quien interpreta un poco a otros de sus compañeros, quienes extienden su giro de talentos a otros ámbitos en Las Vizcachas. Él llegó en 1970 a la DGOP y, en los últimos 20 años, ha sido parte del staff del complejo deportivo.

El rol de “artista” o de “poeta” es asignado cariñosamente por sus compañeros a Patricio Álvarez Bahamondes, quien a la premisa “hago de todo” agrega un apellido: “lo que me manden”: para hacer, como bien precisa él, “lo que se requiera en materias de jardinería, albañilería, aseo, carpintería, construcción y cocina”. No obstante, él también es el encargado de hacer los trámites en el edificio central del Ministerio. Confiesa que es un placer trabajar con la naturaleza y que, junto a su señora, quien trabaja en el Jardín Infantil “Los Castorcitos”, se manifiestan muy orgullosos de su hija Priscilla, quien trabaja en Vialidad y se destaca como bailarina en el grupo folclórico Quilleico.

Experiencias de vida y trabajo
El virtuoso esquema de la funcionalidad diversa se confirma con el resto de los integrantes del “equipo Vizcachas”. José Benavides Valenzuela llegó como salvavidas a la piscina del complejo en 1986, “siendo muy joven”, como testimonia. Algunos años después lo contrataron y, desde allí, no ha dejado de ser parte del personal del recinto precordillerano, donde desempeña igualmente diversas labores, muy similares a las del resto de sus compañeros. Durante estos 28 años ha visto crecer a su familia y le ha dedicado tiempo a la práctica deportiva. Está muy contento con el desempeño de sus hijos que estudian medicina e ingeniería civil y se siente un agradecido de trabajar en el MOP. “Ha sido enriquecedor. Me ayudo a aprender de todo un poco, como gasfitería y electricidad. También me encanta atender a la gente. Amo mi trabajo”, destaca Joselo, como le llaman afectuosamente sus compañeros de labores.

Juan Rebolledo Mondón, por su parte, llegó en 1981 a Las Vizcachas aunque está en el Ministerio desde mediados de 1968. “Estoy a punto de irme para el otro lado”, dice medio en serio, medio en broma, porque está en el umbral de la jubilación. Al igual que Joselo se confiesa gran partícipe de las actividades deportivas. Su fuerte es la electricidad, aunque nunca le hace el quite al resto de las obligaciones que vayan saliendo. “En este momento, por ejemplo, estamos arreglando la bodega, sacando lo que es basura”, detalla Juan, quien en el momento de la entrevista, aunque sonriente y amable, da señales efectivamente de haber hecho tareas que requieren un importante esfuerzo. 

El espíritu aludido es confirmado por Juan Escárate, quien había tenido, antes de llegar al MOP, una interesante trayectoria en empresas mineras. Lleva tan sólo dos años como integrante del personal del recinto. Aunque el complemento de cada uno de los trabajadores del lugar es fundamental, Juan tiene también un par de especializaciones que lo distinguen: es mecánico y eléctrico, como el mismo se define. “Hay dos tractores que arreglé y que estaban casi desahuciados. Ahora tenemos tres tractores y se usan para cortar el pasto”, destaca. También manifiesta su orgullo por el mejoramiento del que fue objeto el gimnasio: “ahora está bonito. Dejamos en perfecto estado una pared que antes estaba en muy mal estado. Yo me encargué de mejorar las luces de este recinto cerrado”, cuenta.

Roberto Maldonado Cáceres, al igual que algunos de sus compañeros, contabiliza varios años en el MOP, específicamente en la Subsecretaría, pero desde hace un año y medio es otro de los componentes del “equipo Vizcachas”. En relación a su función precisa que es el Jefe de Operaciones. “Aunque también arreglo máquinas y ayudo a los maestros, también veo cotizaciones y me encargo de observar que todo funcione y esté limpio. En la temporada de piscina, por ejemplo, concentro mi atención en la adecuada mantención de esa infraestructura. Más que un aprendizaje, creo que he puesto mi conocimiento al servicio de Las Vizcachas”, destaca Roberto. 

Personas que trabajan mucho
Durante la realización de la presente entrevista se encontraba con feriado Juan Carlos Maturana Zamorano, razón por la cual no fue posible entrevistarlo. Sin embargo sus compañeros de trabajo resaltaron el enorme aporte de Juan Carlos, quien también responde a este perfil que, utilizando un lenguaje futbolístico, bien puede ser denominado “polifuncional”. Las características del lugar lo exigen: se trata de un recinto deportivo-recreativo con el atractivo añadido de ser centro de eventos, con actividades que se realizan con bastante regularidad y en una extensión de terreno apropiada para estas actividades.

“Estas personas trabajan mucho. Estas personas brindan lo mejor de sí para que todo funcione bien, no sólo en mantención del recinto sino que en la buena atención”, resume la Jefa Nacional del Servicio de Bienestar, Berta Carvacho Fernández. “Me siento muy orgullosa de ellos. Para mí es un equipo de trabajo muy responsable y comprometido,. Es muy importante decirlo. Ellos tienen poca visibilización desde el nivel central por estar lejos. Se la juegan día a día por otros funcionarios que llegan hasta allí. Ellos están todos los días, con frío y hasta nieve en el invierno”, agrega.

Al respecto, si bien es cierto algunos miembros del personal residen en casas fiscales dentro del mismo recinto, hay otros deben trasladarse en grandes distancias para llegar al complejo y, después, volver a su domicilio. Patricio debe desplazarse, al menos, un par de horas desde los confines de Maipú -Villa Los Héroes- hasta Las Vizcachas. Y, aunque Gloria vive en el mismo Puente Alto, su casa queda “a trasmano”, como ella misma enfatiza. Como los recorridos de la locomoción colectiva no son directos, el tiempo de transporte no es el deseado, aunque siempre llega bien, al igual que Patricio.

Para el Administrador del recinto, Roberto Suazo, este esfuerzo no sólo debe verse reflejado en un hermoso recinto y en la calidad de su aporte, sino que en el interés que genere en sus usuarios y el adecuado aprovechamiento del lugar. Roberto, quien enteró 10 años en la función señalada y 23 años como funcionario del MOP, detalla que “hay gente que siempre viene, pero también mucha gente nueva que puede hacerse socia y venir. Además, la prioridad la tiene el funcionario, no sólo por un sentido de pertenencia, sino por el hecho de contar con un lugar de estas características y las facilidades que se le dan para que acceda a él”.  Al respecto, añade, “es importante que el MOP se acerque al recinto: que la gente se encante y venga. No todos los servicios públicos tienen lo que nosotros tenemos aquí con el MOP”.




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