24 enero 2013

Charla acerca de Violencia Intrafamiliar motiva a aprender y prevenir


MOPENSES
El fomento al buen trato constituye un paso previo que evita el problema mayor. Al respecto profesionales del Centro de la Mujer de Recoleta fueron los relatores de una charla que contó con una alta asistencia de funcionarios/as de las distintas direcciones del MOP.

Me es grato compartir con ustedes este texto que redacté para la última edición del boletín interno del Ministerio de Obras Públicas "Recursos Humanos en Red" y que fue publicado a fines del año que recientemente terminó..
 
“Te doy mis ojos” es una galardonada película española de 2003 dirigida por la cineasta y actriz Icíar Bollaín. Al igual que en las películas de otros insignes coterráneos de Bollaín -Almodóvar, De la Iglesia y Bigas Luna, por ejemplo- los personajes representan a personas comunes y corrientes afectados con problemas característicos de la vida moderna. No obstante, hay una importante diferencia: los personajes de “Te doy mis ojos” no son caricaturizados y están lejos de representar una comedia.

La exhibición de una escena de celos y de demostración de fuerza en esa misma película, donde explícitamente un hombre ejerce violencia psicológica y física contra su mujer, fue el punto de partida de la charla sobre violencia intrafamiliar realizada el 23 de noviembre en el nivel central del Ministerio de Obras Públicas por el abogado Tomás Honorato Estévez y la trabajadora social Elia Quiroz González, jóvenes profesionales del Centro de la Mujer de Recoleta. La actividad contó con una alta asistencia de funcionarios/as de las distintas direcciones del MOP, entre éstos/as,  asistentes sociales, educadoras de párvulos, analistas y jefaturas de recursos humanos.

“No necesitamos ser víctimas o victimarios para que este tema sea de nuestro interés. Desde ese punto de vista, al manejar conceptos referidos a esta materia estaremos en mejores condiciones de brindar alguna ayuda a personas que estén involucradas en casos de violencia intrafamiliar: puede ser en nuestras familias, amistades o barrios”, enfatizó Riola Polanco, jefa de la División de Recursos Humanos de la Subsecretaría de Obras Públicas.

Orientación, buen trato y prevención

La violencia intrafamiliar y la violencia contra la mujer constituyen una violación a los derechos humanos. Por tal motivo, más allá de todo gesto de acogida y de contención, es fundamental promover la orientación, el buen trato en el plano familiar y la prevención en todos los ámbitos.

El Centro de la Mujer de Recoleta pertenece al Servicio Nacional de Mujer (Sernam), en convenio con la Municipalidad de Recoleta, y trabaja principalmente en dos ejes: orientación y prevención comunitaria en el plano psicosocial a nivel familiar y escolar, principalmente; y la realización de actividades de capacitación en la temática.

“El objetivo nuestro es lograr que las personas reconozcan que la situación de violencia es más que la agresión física y lo que uno comúnmente ve en la televisión: es una amplia gama de cosas. La violencia psicológica es bastante deteriorante y más invalidante, muchas veces, en la vida de las personas”, sintetizó Elia Quiroz.

“Cada persona a la cual nosotros llegamos puede ser un brazo que puede posibilitar el reconocimiento de situaciones dentro de la vida de las personas en que exista algún tipo de violencia intrafamiliar. Por ejemplo, las educadoras de párvulos o las trabajadoras sociales son personas claves que podrían, quizás, contener a una mujer que está viviendo una situación de violencia, poder escucharla, poder dejar de juzgarla”, señaló la trabajadora social.

La profesional admitió que tenemos, como sociedad, un modelo bastante machista e individualista donde los problemas suelen ser tomados como personales y donde nadie interviene en la vida del otro.

Más allá de la asistencia o de la reparación

Los especialistas argumentaron que este tipo de situaciones no sólo deben quedar en el plano de la asistencia o de la reparación, sino que deben ser denunciadas a los organismos competentes, como Carabineros de Chile.

Evidentemente, la prevención y el fomento al buen trato constituyen un paso previo que evita el problema mayor. En Chile, el 35,7% de las mujeres han sufrido violencia alguna vez en sus vidas, y este grupo corresponde a quienes tienen entre 18 y 64 años de edad.

Según palabras del abogado Tomás Honorato, desde el punto de vista jurídico existen herramientas para que las personas contribuyan, en forma adecuada, con soluciones en el tema referido. “Así, voy a estar protegiéndome yo, si fuese víctima, o voy a estar protegiendo a otras personas que están viviendo situaciones de violencia”, agregó el profesional.

En primer lugar, aclaró, es fundamental conocer los derechos de las víctimas y de quienes denuncian, a fin de ejercerlos, como también solicitar medidas cautelares (de protección) a favor de las víctimas.

“En el tema de violencia intrafamiliar pueden ser afectados no sólo amigos o parientes, sino que los mismos trabajadores de una organización. Las primeras personas que pudiesen estar en condiciones de ayudar podríamos ser nosotros. Ante eso tenemos que estar preparados con herramientas que no nos exigen mucho más: acoger o escuchar. Allí no debemos sermonear, ni juzgar, ni imponer nuestra opinión. Como decía Mahatma Gandhi, imponer nuestros pensamientos también es una forma de ejercer violencia”, añadió Estévez.

Para finalizar comparto con ustedes un clásico del gran cantautor cubano Silvio Rodríguez: