viernes 30 de diciembre de 2011

Gonzalo Figueroa Cea escribe....EL ROBUSTO SEÑOR ROCK

“Genesis Live”: viaje mágico a Leicester

La grabación del mítico álbum de 1973 tuvo lugar en aquella ciudad y en Manchester. Pero la mayoría de los temas fueron grabados en Leicester. El disco de la legendaria agrupación británica fue el motivo de un nuevo viaje que hice a otros tiempos. Los jóvenes Gabriel, Banks, Rutherford, Collins y Hackett me contaron los secretillos de una de mis producciones favoritas del rock.

Los obsequios de Navidad siempre serán bienvenidos cuando vienen con cariño, sobre todo para los niños. El caso mío no es la excepción, pero dada la naturaleza del relato que viene a continuación recibí en estas fechas un regalo que tuvo una particularidad muy especial (aunque parezca jocoso decirlo): se trataba de una polera estampada con la portada del mítico álbum “Live” de uno de mis grupos de rock favoritos: Genesis. Fue un regalo del viejito pascuero auspiciado por mi mujer, Claudia, y mi pequeña hija, María Jesús.

Podría haber sido una polera con la imagen de otra mítica portada de algún disco de otro de mis grupos de rock favorito: la del “Abbey Road” de los Beatles. Otro de mis conjuntos predilectos y con portadas de álbumes bien llamativas es Kansas…. Y hay varios más… Pero eso da lo mismo porque creo que el viejito pascuero le acertó. No se trata de ponerse mañoso sino que simplemente de ver materializado un simple deseo (valga la redundancia por “lo simple”).

Además, por añadidura, también a través de Claudia y María Jesús, el veterano hombre del Polo Norte me obsequió una polera estampada con la portada del álbum “Clutching at Straws” de Marillion, otro de mis conjuntos de rock favoritos.

¿Qué tiene de particular “Genesis Live”?. Me gusta mucho y, además, la imagen de la portada siempre ha sido misteriosa para mí.

Por arte de magia, durante la misma noche de Navidad, pude transportarme (como Dorothy del Mago de Oz o Franny, una pequeña heroína de unos dibujos animados que le gustan a María Jesús) a 1973. Pero no se trataba de una fecha con una connotación negativa. En absoluto. Me trasladé a Leicester y, para ser más específico, era el 25 de febrero de aquel año.

Era allí parte del público que abarrotaba el teatro De Montfort Hall de esa ciudad inglesa para ver a su grupo favorito: Genesis. Pero yo era un privilegiado: había obtenido por casualidad una credencial de la mítica revista Melody Maker. Por lo tanto, tenía cierta facilidad para estar cerca del escenario e, incluso, tras bambalinas…Y así fue: como “Pedro por su casa”.

El alien de “Watcher”

Si hubiera sido aventurado como Marty McFly de “Volver al Futuro” hubiese ido a mi país, Chile, y visto a mis padres y a mi abuela más jóvenes, a mis hermanos casi niños y a mí mismo con tan sólo un año y dos meses de vida…Pero no podía hacerlo porque si lo hubiese hecho hubiera dejado la embarrada y mi familia, como diría el científico Emmet Brown de “Volver al Futuro”, podría haber corrido un gran riesgo.

Los muchachos son bien amigos y, sobre todo, un equipo (para mí, una gran banda de rock). El promedio de edad bordea entre los 22 y a los 23 años. Peter Gabriel, Tony Banks, Michael Rutherford, Phil Collins y Steve Hackett comparten el camarín. Peter es maquillado por Steve, quien le da los últimos retoques para personificar al extraterrestre que representa el tema de apertura: el ya clásico “Watcher of the Skies”.

-Je, je…Me quedaron las cejas más gruesas- bromea Peter.

-Es que te recargué mucho el lápiz- responde graciosamente Steve.

-Si Steve exagera un poco más con el maquillaje, podrías parecer otra cosa; ¡¡jajajaj!!- agrega Phil, con un sentido del humor un tanto más agudo y casi de comediante. Mike, muy delgado, alto y como siempre tranquilo, sólo atina a reírse de buena gana.

Tony está serio. No es que le molesten los chistes de sus amigos pero reflexiona sobre cómo debe arrancar. No es para menos: la introducción de “Watcher …”, una especie de emulación de sonidos de violones, la arranca él con sus teclados. El hombre es perfeccionista a ultranza….Y no es que sea individualista: un tecladista de primera también tiene que crear la atmósfera adecuada para que se luzcan sus compañeros de ruta, y eso es lo que más les interesa a Tony.

El teatro está lleno. El público está ansioso. Las luces, de pronto, se apagan para volver a encenderse muy lentamente. Ingresan al escenario: bastó con que Tony diera los primeros toquecitos a sus sintetizadores para que la concurrencia explotara de júbilo: Genesis frente a sus ojos y actuando. “Watcher …”, un tema de casi siete minutos, sale redondito.

No hay un solo instrumento que se luzca especialmente sobre el otro, pero todos lucen. Peter consagra una vez más su gran histrionismo: el alien se mueve de un lado para otro con movimientos robóticos, sacude su capa y se esconde, al final, tras un pandero, mientras las luces disminuyen momentáneamente su intensidad.

“Sáquenlos afuera antes del viernes”

A Phil, al igual que a Mike y Steve, le causan mucha gracia las historias de Peter sobre el escenario después del final de un tema y antes del inicio del siguiente. Y las historias no surgen de la nada. “Mientras Peter la revuelve, nosotros tenemos el tiempo suficiente para afinar nuestros instrumentos. Al fin y al cabo, hacemos rock progresivo”, me dice riéndose Phil. Yo estoy detrás de las cortinas, mirando por algún pequeño orificio que mis dedos permiten hacer sobre la tela.

Y, en efecto, el mismo Phil inicia “Get’em out by Friday”, algo así como “sáquenlos afuera antes del viernes”, con el sonido decidido del bombo seguido por las veloces y agudas incursiones de Steve y de Tony en la guitarra y en los teclados, respectivamente.

Los matices vocales de Peter se hacen notar en la parte más calma del tema: en una parte canta más sereno y calmo, y en la otra, lleva su voz al extremo de la agudeza: como si estuviera amenazando o exorcizando a alguien. Es como el doctor Jekill y míster Hyde.

“El retorno del gigante salvaje”

“The Return of the Giant Hogweed”, algo así como “el retorno del gigante salvaje” o “gigante matamalezas”, es el siguiente tema. Quedé impresionado sobre todo por la gran sintonía entre Steve y Tony. “Acá, en este tema, es Phil el que arranca los fuegos tocando varias veces el bombo de la batería. Después mis punteos de guitarra acelerados y continuos se confunden con las teclas de Tony”, me dijo Steve después del recital.

-Steve: Tony parece siempre muy concentrado. Como que no pesca a nadie- le dije.

-Con Tony ensayamos mucho esta parte. Bueno, en realidad, ensayamos todos nosotros todas las partes y por varias horas. Imagínate cuánto tiempo ha pasado desde que grabamos en estudio este tema: casi dos años. Lo importante en estas partes donde casi todos empezamos a tocar prácticamente en forma simultánea, es arrancar bien: que nadie se equivoque desde un principio.

-¡Ah!.....

-Tony: ¿y tú cómo encuentras que les salió este tema?

-Me gustó como nos salió esta vez. Fíjate que no siempre quedo conforme otras veces- me señala con una leve sonrisa de satisfacción.

La caja de música

Antes de comenzar a tocar “The Musical Box”, Peter mencionó con nombre y apellido a Mike, lo que motivó un bonito aplauso del público. Tiempo después, en la gira de “Selling England by the Pound”, Peter cometió un curioso pero gracioso error de forma en una historia que él narraba: en lugar de hablar del “viejo Henry”, el personaje del anciano en “The Musical Box”, habló del “viejo Michael”… El audio quedó inmortalizado por tratarse de una grabación de la BBC de Londres.

Seguramente allí Peter se acordó también de Mike. El dato es tan gracioso y clásico que una destacada banda tributo nacional de Genesis, “Old Michael”, se puso ese nombre al recordar el divertido episodio.

“The Musical Box” es un tema de más de 10 minutos de duración tan dramático como lleno de matices. Todo un clásico como clásica es la parte en que Peter se disfraza del viejo Henry y repite varias veces “touch me” y “now” (“tócame ahora”). Es muy conmovedor.

-Nuestros esfuerzos allí se concentran para que Peter se luzca. Es impresionante. Pone la piel de gallina este tema- dice Mike, con la mirada muy vivaz.

El cuchillo

El excelente “Genesis Live”, del cual lamentablemente no hay grabaciones en imagen, cierra con el clásico epílogo de esa época: “The Knife”, el cuchillo, tema solicitado furiosamente por los seguidores dado su enorme potencial. Tanto es así que se escuchan unos gritos fuertes y muy decididos en el teatro: “¡¡The Kniiiife!!, ¡¡The Kniiiife!!”, como ocurre algunas veces en los recitales de las bandas tributo hoy en día, emulando el legendario instante.

Aquí la velocidad e intensidad con que Tony maneja las teclas es infartante, pero también todos ponen de lo suyo, sobre todo en la parte calma, donde el bajo de Mike suena muy retumbante y pausado, Phil hace unos redobles militares casi imperceptibles, Steve expone el sonidos de las cuerdas de su guitarra de manera muy delicada hasta que Peter irrumpe con la flauta traversa antes de hacer una seguidilla de sonidos guturales con su voz.

Cumplido eso, regresé al 25 de diciembre de 2011.

Creo que he perdido la cuenta de la cantidad de veces que he escuchado “Genesis Live”, pero por las características de este disco es difícil aburrirse. En 2005, presencié en el teatro Caupolicán una banda tributo a Genesis fabulosa: se llama también The Musical Box y es canadiense. Años después y en forma sucesiva presencié grandes bandas nacionales de tributo a Genesis: Seconds Out, Foxtrot y Old Michael.

Pero este año ocurrió algo bastante simple y mágico a la vez: el regalo de una polera negra con la portada del álbum “Genesis Live” estampada al medio. Gracias Navidad, gracias amores míos.



Para finalizar, los dejo con dos clásicos de Genesis “The Musical Box” y "I know what I Like". Éstos corresponden a la mítica grabación de Shepperton en 1974:










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