11 mayo 2010

Gonzalo Figueroa Cea: El robusto señor Rock


“Machine Head”, el inicio de mi predilección por los “púrpura profundo”

No estoy diciendo mucho si digo que Deep Purple es mi grupo de hard rock favorito. Pero sí estoy diciendo harto si cuento cómo me sedujo uno de los riffs de guitarra eléctrica más famosos de la historia del rock para terminar concluyendo: “sí, ¡¡Deep Purple es un supergrupo!!”

Sí “Love me do” fue el punto de partida del estrellato definitivo de Los Beatles, lo propio le ocurrió a Abba con “Waterloo” y a Camilo Sesto con “Algo de mí”. Los astros del pop y del rock tienen su rampa de lanzamiento a la gloria con un tema específico.


Antes del suceso que marca “el antes y el después” en la carrera de una gran estrella o de un emblemático conjunto rock, éstos pueden hacer muchas giras, cautivar al público en escenarios pequeños y ser los más populares en su ciudad de origen.

Sin embargo, desde el punto de vista de lo que la prensa especializada llama “proyección”, los astros en potencia se transforman precisamente en astros a partir del momento en que logran un éxito sin precedentes: primeros lugares en los rankings de canciones más populares, ventas altísimas dentro del estándar de su propio mercado y, sin duda, cierta cuota de marketing que redondea el fenómeno: vestimentas, peinados y productos varios.

Rock: siempre hubo un álbum emblemático

En el caso de una tremenda banda de rock como Deep Purple, al igual que Led Zeppelin y los mismos Beatles, hay un tema y un disco emblemático que orienta definitivamente el rumbo de la carrera. Deep Purple tuvo cinco grandes y exitosos discos antes de “Machine Head”, pero este último álbum parece haber sido tocado por la varita mágica de la gloria.

Debo haber tenido unos 9 ó 10 años de edad cuando uno de mis hermanos mayores -adolescente en ese momento- me motivó a escuchar una cinta de casete en que había grabado a la gran agrupación inglesa. Los CD y los VHS eran un sueño en aquel minuto. Esto fue a principios de la década del 80.

Quedé impactado con el potente inicio de guitarra de “Smoke on the Water”, uno de los más famosos de la historia del rock y a la altura de “Starway to Heaven” de Led Zeppelin, “In muy life” de los Beatles, “Message in a bottle” de The Police o “Satisfaction” de los Rolling Stones.

Imagínense ustedes (sé que es un poco difícil) esa sucesión de contactos con las seis cuerdas tocadas casi de manera simultanea por vez y en doce ocasiones: TATATÁÁ-TATATATÁÁÁ-TATATÁÁ-TAA. Es el gran Ritchie Blackmore en toda su magnitud y, quizás, con que más se identifica a Deep Purple.

Me sedujo Deep Purple. Mi hermano también me invitó a escuchar a unos compatriotas de los “púrpura profundo”: Led Zeppelin, a los holandeses de Focus y a los canadienses Rush: todas grandes agrupaciones. Pero a éstas les dedicaré espacios aparte.

Cabeza de máquina

La apertura de “Machine Head” (1972), álbum donde aparece “Smoke on the Water”, se llama “High Way Star”, un tema que da la impresión de ser un vehículo tipo bólido que aumenta su velocidad en la carretera. Ian Gillan, el varonil vocalista que interpretó a Jesús en la versión británica de “Jesucristo Superestrella”, lanza un agudo pero higiénico grito al ritmo bailable de “High Way Star”. Honestamente Gillan se me figura como una especie de Elvis pero en versión de guitarras duras. Además, en escena es tan histriónico como Robert Plant y como lo fue el mismísimo Presley.

El baterista Ian Paice encabeza esa forma rítmica, apoyado en forma coordinada por el bajista Roger Glover. La guitarra de Ritchie Blackmore se luce al igual que los teclados de Jon Lord, pero también ambos instrumentos dialogan entre sí. Es un rock contundente y un inicio pertinente para un long play con muchas variantes, tanto de sonido como de ritmo: hay espacio para las guitarras pesadas, el blues, el rock progresivo y el rock and roll.

“Smoke on the Water” fue un accidente

“Machine Head” fue grabado en Suiza, país que tiene también la particularidad de ser la nación de origen de “Smoke…”. La anécdota no fue graciosa. Se trato de una experiencia difícil que le tocó vivir a la agrupación mientras observaba la presentación del notable Frank Zappa y su banda en el casino de Montreux.

En la ocasión, uno de los asistentes detonó una bengala y se produjo un incendio que obligó a evacuar a la gente del recinto, próximo al lago Geneva. Ian Gillan y Roger Glover escaparon al hotel donde el conjunto se alojaba y, desde allí, vieron cómo el humo del edificio en llamas se distinguía sobre las aguas del Geneva. La situación fue el punto de inspiración para el tema aludido, traducido al castellano como “Humo sobre el agua”.

Pero “Machine Head” no es solamente “Smoke on the Water” o “High Way Star”. También contiene otros clásicos como: “Maybe I’m a Leo”, “Pictures of Home”, “Never Before”, “Lazy” y “Space Truckin”. En total, siete grandes clásicos.

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