06 septiembre 2017

Aníbal Echeverría nos revela los secretos de un tipo de Kung-Fu

MOPENSES
El funcionario de Bienestar MOP es instructor de Hung Gar, que trabaja el aspecto físico, emocional y mental.

Para Aníbal Gustavo Echeverría Acuña la contribución del tipo de Kung Fu que cultiva, el Hung Gar, para cualquier persona que desee practicarlo, tiene su puerto de destino en los aspectos físico, emocional y mental: “ayuda a superar sus capacidades en tal sentido. Todo es mental y todo problema es un bloqueo que las personas se crean”. El instructor añade que “todos tienen la capacidad de seguir en la práctica, avanzar, superarse y a mirar el entorno de otra manera, gracias a esta disciplina”.

05 septiembre 2017

El gimnasio

Niños haciendo gimnasia
Sitio Juguetes de Madera
EN TERCERA CLASE
Aquella parte de la escuela tenía sus particularidades. Tiene que ver con la niñez y semi adolescencia en plenos años 80. 

Una de las primeras cosas que me llamaron la atención de la escuela donde estudié: Antártica Chilena, de Vitacura, fue el "gimnasio". Pongo la palabra entre comillas porque en realidad no era un gimnasio en el estricto sentido: era algo así como el comedor-cocina del colegio. Ingeniosamente dispusieron unas bancas largas y suficiente espacio para que los niñitos hicieran educación física en el invierno.

Cuando estaba recién en kinder, Ismael, compañero de la generación que salió el 86 (del octavo "B"), se "chorió" conmigo porque, al asomar nuestras caras por el gimnasio para ver como los niños más grandes hacían ejercicios, hice algún ruido extraño.

02 septiembre 2017

Cuento corto: Salma Hayek e Indiana (segunda parte)

"Pareja bailando" de Lidia Wylangowka
Sirio Mirarte Galería
SEXUAL DELICADEZA
Ya había pasado la fiesta en que Romina, con su antifaz, emuló a Salma Hayek, y Orlando simuló ser Indiana Jones, también protegida su identidad tras una máscara. Se besaron sin saber quiénes eran en realidad. También pasó lo de la discotheque “Recuerdos”, la piscola que dejó hediondo a trago el vestido de la chica (leer PRIMERA PARTE), la molestia y el sentido de culpas pasajeros y el posterior destino en la casa de un amigo común, cuyos padres no estaban en la circunstancia.

Pero, ya en la discotheque y por obra y gracia de una amiga igualmente en común, Orlando y Romina se conocieron y se besaron nuevamente, pero ya con pleno conocimiento de quienes eran el uno y la otra.